¿Te atreves a hacer algo por y para ti?
El 7 de octubre despega un grupo rumbo a Bali. Catorce días para vivir algo distinto a lo que estás acostumbrada.
Esto no es un viaje turístico. Es un viaje de experiencias.
Antiretiro Bali, Programa Faraona
Le llamo Antiretiro porque no quiero que te confundas: aquí no vas a estar todo el rato aislada, en silencio, pasando hambre. Esto es justo lo contrario a un retiro. Aquí se hace de todo, y no nos perdemos ni una sola experiencia.
Y le llamo Programa Faraona porque vamos a los mejores sitios, acompañadas todo el tiempo, cuidadas y mimadas como lo que sois: reinas que por fin se hacen caso a sí mismas.
Soy Marta
Llevo once años compartiendo con vosotras mi gusto por vestir cómoda, por la ropa que favorece, por sentirnos bien en nuestra propia piel. Pero lo que de verdad me mueve por dentro es otra cosa: vivir, sentir, compartir experiencias.
Y creo que ha llegado el momento. Después de once años, quiero abriros la puerta a algo nuevo: quiero conoceros en persona, viajar con vosotras, que sintáis lo que yo he sentido en cada uno de estos viajes. Que esto deje de ser solo mío, y empiece a ser también vuestro.
Baño ritual en Tirta Empul — el templo del agua sagrada
Algunos momentos que te esperan
Llegada y aclimatación en Ubud
Primer contacto con la selva, los arrozales y el ritmo balinés.
Templo madre y baño en Tirta Empul
El ritual de purificación con agua sagrada que marca a todo el grupo.
Talleres de cuencos y respiración
Espacio de calma guiado, con una sorpresa que no desvelo antes de tiempo.
Uluwatu, Nusa Penida y Jimbaran Bay
El cierre en la costa: acantilados, aguas turquesa y el último atardecer frente al mar.
Una procesión balinesa, de las que te cruzas sin buscarlas
“La vida es una aventura o no es nada.”
Qué incluye el viaje
Programa Faraona
la próxima edición será más corta y con un precio más ajustado
Uno de los talleres especiales, guiado por un maestro local
Hay una pregunta que casi ninguna mujer se hace lo suficiente: ¿y yo qué? ¿Cuándo fue la última vez que hice algo solo por y para mí?
Yo no organizo estos viajes porque sea mi profesión. Los organizo porque un día me hice esa pregunta, me subí a un avión, y volví siendo otra persona. Desde entonces no he dejado de repetirlo: cada edición, un grupo distinto, la misma certeza de que algo se mueve por dentro cuando te permites parar, sentir y descubrir.
Viajar así no es escapar. Es todo lo contrario: es volver a ti. Es meterte en el agua fría de un templo sagrado rodeada de desconocidas que en pocos días ya no lo son. Es llorar sin saber muy bien por qué frente a un atardecer. Es descubrir que tu cuerpo aguanta más de lo que creías, que tu risa suena distinta cuando nadie espera nada de ti, que la vida vuelve a tener ese sabor que se te había olvidado.
Llevo tres ediciones viendo la misma escena: mujeres que llegan un poco perdidas y se van con los ojos brillantes, con amigas nuevas, con una versión de sí mismas que no sabían que seguía ahí. Y cada vez que termina un viaje pienso lo mismo: quien no se atreve esta vez, se lo va a preguntar durante mucho tiempo.
No sé qué te está pasando a ti ahora mismo. Pero si algo de esto te ha removido algo por dentro, no lo dejes pasar de largo. La próxima edición tiene sitio limitado, a propósito, porque lo que hace especial a este viaje es precisamente que somos pocas. Y las plazas, cuando se abren, no duran.
No te quedes con las ganas
El grupo de octubre ya está completo. La próxima edición se abrirá pronto, con plazas contadas para mantener el grupo reducido. Apúntate ahora y sé la primera en saberlo — antes de que se llene otra vez.
Quiero apuntarme a la próxima →El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido.